Pan para hoy, hambre para mañana
La semana pasada, la ONU,
volvió a redactar un informe
sobre el cambio climático, donde
se constata la gravedad de la
situación. Es una lástima que la
ONU y demás organismos
internacionales, hayan tardado
tantos años en tomarse en serio
la cuestión del medio ambiente.
Evidentemente, no es cuestión
de ser apocalípticos, pero aun es
menos aconsejable, tomarse a guasa las consecuencias del cambio climático. Aun
siendo cierto que el clima siempre ha tenido cambios cíclicos, no es menos cierto
que, el hombre con su afán por prosperar económicamente a toda costa, ha
acelerado el proceso, y consecuentemente, las consecuencias son mucho peor
que, si hubiera sido un mero cambio cíclico de forma natural.
Considero que, la ONU, así como otros organismos internacionales, y como no,
aquellos países considerados desarrollados, han actuado con desidia ante la
cuestión climática. Lógicamente, esa nefasta actitud, es debida a que no se han
marcado las normas necesarias para procurar salvaguardar el medio ambiente, a
consecuencia de que, se ha tenido una visión sin nada de perspectiva sobre que
pudiera deparar el futuro.
El ser humano, y sobre todo aquellos del mundo desarrollado, no han actuado
inteligentemente, solo les ha preocupado la manera en como tener más riqueza, y
lo más aprisa posible, sin meditar que su egoísmo de hoy, comportará la escasez
para las generaciones venideras, y no precisamente generaciones que aun les
falten años hasta nacer, sino ya las generaciones que están ya naciendo, los
cuales, según los datos que se tienen, de aquí a cincuenta años, la situación
climática, comportará cambios muy considerables, los cuales, irremediablemente,
motivaran una crisis de consecuencias que bien pueden considerarse
catastróficamente graves.
Una vez más, el país que con tanta soberbia ha actuado siempre, la Norteamérica
de Bush, ha demostrado su gran grandeza, no ratificando el Protocolo de Kyoto,
el cual establece los niveles de emisiones de CO2 y otros gases contaminantes.
Indudablemente, no ratificar ese acuerdo internacional, es una infamia. Pero no
es menos nefasto, que aquellos países que sí lo han ratificado, incumplan lo
acordado, emitiendo a la atmósfera mayor cantidad de gases contaminantes, de
aquellos que establece el acuerdo del Protocolo de Kyoto.
Mucho me temo, que los niveles de emisión de CO2 y restantes gases
contaminantes a la atmósfera, que contempla el acuerdo del Protocolo de Kyoto,
son insuficientes, por lo que sospecho, que el Protocolo de Kyoto es un mero
formulismo para dar la impresión que se hace algo para evitar el calentamiento
de la tierra.
Imagino que, el poder económico ha influenciado sobradamente sobre los
dignatarios del mundo, por lo que estos, no actúan con el rigor que requiere la
cuestión, de ahí que, el Protocolo de Kyoto tenga menos peso del que debiera
tener. A tal punto llega la irresponsabilidad, que las empresas compran cuotas de
gases contaminantes. Así como que a las empresas, económicamente les es más
rentable pagar multas por contaminar, que poner los medios adecuados para no
contaminar. Sin duda, es todo un despropósito. Y además responde a una clara
falta de perspectiva económica.
De todas formas, lo del Protocolo de Kyoto, se debió de haber hecho antes, y no esperar al 1997, cuando de todos es sabido que a principios de la década de los sesenta, ya se tenía constatación de que había que tomar medidas para la salvaguarda del medio natural, pero por desgracia el medio ambiente no interesaba protegerlo, solo se preocupaban de explotar los recursos de la tierra para enriquecerse.
La cuestión del cambio climático, ha vuelto a poner en consideración la alternativa
de la utilización de las centrales nucleares, lo cual indudablemente, es del todo
erróneo, ya que es bien sabido, que eso produce residuos altamente peligrosos.
Así como un alto riesgo de fugas radioactivas, que en el caso de producirse, son
del todo incontrolables, causando daños considerables, y no solo en el momento
de producirse la fuga radioactiva, sino que además, las consecuencias serían
prolongadas en el tiempo, y no precisamente poco tiempo.
Y los residuos nucleares, se dice de almacenarlos en el subsuelo de la tierra,
aprovechando las bolsas de petróleo que queden vacías en el subsuelo terrestre,
tras haber sido extraído el petróleo previamente. Que para contrarrestar el
escepticismo a las centrales nucleares, se haya llegado ha argumentar que los
residuos que se generasen, podrían ser almacenados en el espacio que queda
vacío tras la extracción del petróleo, sin duda es paradójico, puesto que se
pretende solventar un problema creando otro, o a caso no han pensado el daño
que sufriría el subsuelo terrestre, en caso de que se produjera una fuga
radioactiva, la cual cosa con toda seguridad, acabará comportando
consecuencias en la superficie de la tierra. Pretender rellenar el subsuelo de la
tierra cuando antes lo han vaciado, y siempre por intereses económicos, no por
respeto a la tierra, a la cual asfixian al máximo, es del todo una muestra de no
pensar en las consecuencias que puede comportar las acciones de ser humano.
Y no solo está la cuestión de emisión de gases contaminantes a la atmósfera, si
no que además, hay otros factores igual de determinantes. Como la masiva
deforestación de bosques, los cuales son imperiosamente necesarios, puesto
que proporciona el oxigeno, que es vital para que puedan subsistir los seres
vivos.
Esta claro, que emitir gases contaminantes a la atmósfera, a la vez que se arrasa
la masa forestal, es un verdadero suicidio colectivo, que bien podría ser
equiparable, a la acción de dirigir los gases que salen por el tuvo de escape de
un coche, hasta el interior del mismo a trabes de una obertura.
También esta la cuestión de la contaminación de ríos y mares, la cual cosa afecta
seriamente al ecosistema, del cual el ser humano, por mucho que lo ignore, forma
parte. Además, al contaminarse los ríos, el problema de la escasez de agua, se
acrecienta, puesto que de la poca agua existente, parte de ella, al contaminarse,
deja de ser idónea para ser utilizada, ya sea para beber, o para los regadíos de los
campos cultivables. Y por lo que se refiere al agua del mar, si esta se contamina,
ya no es posible desalarla para ser utilizada mínimamente.
Otra de las consecuencias, del problema medioambiental, es el desequilibrio del
ecosistema, que conllevará a la desaparición de especies, tanto animales, como
vegetales. Así como el aumento de la temperatura ambiental en varios grados. El
deshielo de los glaciales, con la consiguiente subida del nivel del mar, inundando
las zonas costeras. Desertización de grandes superficies, por lo que al aumentar
la superficie desértica, desminuye las tierras de cultivo, por lo cual habrá menos
cosechas, y consecuentemente se reducirá la cantidad de frutos para ser
utilizados como comestibles, cosa que incrementará el grave problema del
hambre.
Por otro lado, también esta la cuestión de las lluvias torrenciales, las cuales
causarán grandes desastres, puesto que el agua en gran cantidad de golpe hace
más daño que bien, y por supuesto esa agua, no servirá de nada para disminuir la
desertización de las superficies secas, puesto que al llover en gran cantidad de
golpe, no da tiempo a que se humedezca la superficie, y por lo tanto el agua
correrá llevándose por delante lo que encuentre.
De igual manera, está la cuestión de las enfermedades, como el Dengue y la
Malaria, que se trasmiten a trabes de ciertos insectos, al igual que infecciones de
trágicas consecuencias, como Disentería, o el Ebola. Por ahora, esos problemas
sanitarios se encuentra concentrados en lo que se denomina países
subdesarrollados, pero igual que las personas se ven obligadas a inmigrar al
mundo de la opulencia, también se dará la circunstancia de que con las personas
también irán las enfermedades.
Otra consecuencia del deteriro del medio ambiente, será la ploriferación de
enfermedades respiratorias, ya que al respirar aire contaminado, el organismo
humano se verá dañado, motivo por el que el segmento de población con
insuficiencias respiratorias, podría pagar seriamente las consecuencias, ya no solo
por morir antes, sino lo que es peor, que la calidad de vida no sería tan optima en
el mejor de los casos.
Tal como ya he mencionado, se dará otra consecuencia que, será el
desplazamiento masivo de personas de unas zonas a otras, lo que seguramente
provocará sobrepoblación en ciertas zonas, con las consiguientes consecuencias
de problemas de convivencia, pudiendo ocasionar situaciones de confrontación.
Al producirse el cambio climático, mayormente por la avaricia del ser humano,
que solo piensa en obtener beneficios, también se llegará a producir una gran
crisis económica, ya que la escasez de recursos para subsistir, será notable,
afectando a la gente más desprotegida económicamente, pero no solo a la gente
humilde. Ya que también, comportará una seria crisis, entre aquellos que se han
enriquecido sangrando al planeta, hasta provocar consecuencias irreversibles. Y
que quede claro que, las consecuencias del cambio climático, también afectaran
seriamente a la economía, y no solo a los ciudadanos con pocos recursos, sino
que por descontado, comportará una crisis de importantes consideraciones,
equiparable a lo acontecido el 29 de octubre de 1929, día en que Wall Street, se
derrumbó irremediablemente, provocando la quiebra a nivel mundial, y eso que,
en esa época la globalización no era algo tan determinante, como en la actualidad
sí lo es. Así que aquellos que solo piensan en el dinero, a ver si se enteran de que
las consecuencias del deterioro ambiental, también les afectará económicamente.
Es imprescindible, tomar medidas para apaliar en lo pasible las consecuencias
que, generará la situación al producirse el cambio climático. Por lo tanto, a tenor
de la gravedad del problema, cuanto más medidas se tomen, mejor que mejor.
Llevar a cabo el reciclaje de elementos. Explotar las posibilidades de la biomasa,
la cual se abastece de la madera, plantas de crecimiento rápido, algas cultivadas,
restos de animales, etc. Así como tomar la determinación de producir engría
mediante la alternativa existente de siempre, que no es otra cosa que, producir
energía solar gracias al sol, producir energía eólica gracias al aire, y energía
hidráulica gracias al agua, aunque este último elemento, al ser cada vez más
escaso, al paso que se va, no habrá para generar energía, puesto que deberá ser
destinada para cubrir la necesidad imperiosa de poder beber, si es que la situación
que llegue a darse, posibilita al menos, de la disponibilidad de tener agua para
beber.
La naturaleza es tan sabia, que nos proporciona la posibilidad de utilizar el sol, el
aire, y el agua para generar energía, pero el ser humano se tan irresponsable, que
desaprovecha esa oportunidad, y encima además destruye la naturaleza.
También sería hora, de actuar con rigor, y proporcionar un transporte público
acorde con las necesidades, para así la gente poderse desplazar, y de hacerse
eso, entonces se estaría en disposición de tener plena legitimidad, para delimitar
el transporte privado. Si se llegará tener un transporte público adecuado, el
beneficio sería doble, ya que tanto se disminuiría la emisión de gases
contaminantes a la atmósfera, como también se lograría el ahorro energético.
Por descontado, así mismo, ya es el momento de establecer la obligatoriedad de
que los edificios tengan placas solares, de forma que mediante el sol, se produzca
energía, cuyo beneficio es evidente, puesto que la engría obtenida, ya no debería
ser generada por otros medios, los cuales, son perjudiciales para el medio
ambiente, a diferencia de la energía solar que, no es contraproducente para la
subsistencia de la naturaleza.
De igual manera, habría que aplicar la racionalidad, en la construcción de
edificios, utilizando materiales y sistemas que, en el interior de los edificios se
tuviera una temperatura de ambiente adecuada y constante. Lógicamente, la
temperatura experimentaría variaciones en función de la época climatológica,
pero estás serían variaciones menores de tener sistemas de aislamiento del
exterior. Utilizando este método, no sería necesario producir tanta energía para
calentar o enfriar la temperatura ambiental del interior de los edificios, y
consecuentemente se lograría el ahorro energético, así como la disminución de
emisión de gases a la atmósfera, la cual cosa ayudaría a no incrementar los
efectos del cambio climático.
Obviamente, sería necesario que todos los países del mundo, tomasen medidas
para proteger el medio ambiente, y como no, para intentar reducir las
consecuencias del cambio climático. Lógicamente, el problema medioambiental,
no tiene fronteras, y por ello, independientemente de la cuestión de demarcación
de fronteras, se debe de hacer frente a la situación producida por la constante
contaminación, ya que al fin al cabo, las consecuencias del deterioro ambiental,
son a nivel mundial, siendo igualmente afectados, tanto si se deshiela el ártico,
como si se desertiza el Africa, o se destruye la masa forestal de la zona amazónica.
Todos los países del mundo, en la medida de sus posibilidades, deberían destinar
recursos con la finalidad de hacer lo necesario para minimizar en lo posible las
consecuencias del deterioro del medio ambiente. Por lo tanto, sería óptimo que,
cada país contribuyera dentro de sus posibilidades, a destinar un porcentaje de
los recursos económicos, a sufragar el gasto que generará la salvaguarda del
medio ambiente, gasto que en realidad es una inversión tremendamente
beneficiosa, y que incluso se traduciría en un importante ahorro. Que además,
proporcionaría una estabilidad climatológica que estuviera en los parámetros de
normalidad ambiental, diminuyendo considerablemente la posibilidad de
producirse catástrofes medioambientales inmediatas, como pueden ser las
inundaciones por lluvias torrenciales.
Soy conciente de que ya se destinan recursos para salvaguardar el medio
ambiente, pero no es menos cierto que, no se hacen todos los esfuerzos
necesarios, ya que solo se pretende cumplir con unos mínimos, para dar la
impresión de que se hacen cosas, de cara a controlar las consecuencias de
alteración del medio natural.
Teniendo claro que el deterioro ambiental, es un problema mundial, con
consecuencias trágicas. Todos tienen que poner de su parte para apaliar el
cambio climático, por lo que sería de agradecer que, de forma localizada dentro de
la globalidad del problema, se actuase para minimizar los efectos del cambio
climático. Por consiguiente, esos que aspiran al gobierno, y que tanta
confrontación provocan, más les valdría, aportar ideas con la finalidad de
alcanzar la sostenibilidad del medio natural que, seguro sería beneficioso para su
estado de ánimo que, denota una prolongada excitación debido a la amargura que
parecen desde hace tiempo, a consecuencia de experimentar el reiterado ejercicio
de provocar la confrontación sistemáticamente. Así que actuén inteligentemente,
cooperen sugeriendo ideas para la proteccion del medio ambiente, lo cual les
beneficiará, puesto que gracias a su contribución para afrontar el problema,
tendrán aire limpio que les facilitara respirar satisfactoriamente. Y tranquilos, que
el mostrar interes por la preservación del medio ambiente, no es ningún demerito,
que se puede seguir siendo de derechas, o si se sienten más comodos, hasta
pueden ser ultraderechistas, que eso no es incompatible con bañarse en mares
limpios, siempre que también dejen bañarse a los que no piensan igual.
La desfachatez, y el egoísmo, han llegado hasta tal punto, que se han pagado a
expertos, para que elaboraran informes donde se determina que es infundado el
temor a que se produzca el cambio climático. La verdad, es que el ser humano se
merece una buena lección por parte de la madre naturaleza.
Por suerte, aquellos que se enriquecen sin pensar en las consecuencias que
comportará la emisión de gases contaminantes a la atmósfera, en mayor o menor
medida, no se libraran de experimentar la situación producida por el cambio
climático, ya que seguramente, dentro de 50 años aun no será plenamente factible
la posibilidad de huir del planeta tierra, para instalarse en otro planeta, donde
presumiblemente también alterarán su composición natural.
Como decía, no es cuestión de ser apocalípticos, pero aun es menos aconsejable,
tomarse a guasa las consecuencias del cambio climático, que conlleva al
irreversible deterioro medioambiental. Es de imaginar que, se prefiere andar por
su propio pie, en vez de verse amputado, lo cual no causa la muerte, pero sí
impide andar por su propio pie.
Es indudable, que a todos los seres vivos, incluidos humanos, les llega la hora
de morir, pero no por ello, es admisible que se provoque la muerte del planeta.
En definitiva, el ser humano, con su infame actitud, provocando el efecto
invernadero, va hacer realidad, lo de pan para hoy, hambre para mañana.


argentino agustin gomez dijo
Tan extensa es la nota, para mi gusto, que se pierde concentraciòn a
expensas de los detalles, es simple: GAIA (tierra viva) se vengarà inexo-
rablemente, como ya lo està haciendo con la capa de ozono, efecto
invernadero, retroceso de glaciares, deforestaciòn con la pèrdida de una
superficie como la de Portugal cada tanto, Tsunamis, y se puede seguir,
no hay recursos en el planeta para una cantidad progresiva en el tiempo
de seres depredadores como nosotros, que no la respetamos, llegarà
el momento, cercano o lejano, que deberemos vivir con recursos finitos,
y ahì si vendràn como siempre las guerras sin fronteras para obtenerlos,
sòlo dios sabe cuando terminarà esto, pero la conducta actual es SUICIDA
un abrazo, atte.-
18 Abril 2007 | 06:34 PM